miércoles, 6 de diciembre de 2017

EL VIEJO ABANDERADO


Un día.
hace ya muchos días,
en un viaje hacia el centro de esta tierra inconclusa
un viejo abanderado nos dijo:

Sentid la tierra.
Los robles se sacaron al impacto del tiempo
y solo arboles jóvenes de la misma semilla
desafían los monzones que nos soplan del norte

Ved la miseria.
seres sin nombre y con hambre muriéndose en el llano
y en los Andes el frio no alimenta las bocas 
de quienes en sus venas llevan sangre de héroes

Yo estuve en Monte Sacro con Robinson y el Heroe. 
Fui prócer con Miranda, estrene mi bandera y no capitule
Alcance con un potro al cóndor de los Andes
y luche en Carabobo junto al Negro Primero

Golope por Berruecos y recogí el latido del Bolivar segundo
y en Santa Marte desangrarme no pudo el francés Reverend

Yo cabalgue con Paez y no he muerto en New York.
Perdí en la Guerra Larga pues no combine en Coche.
Al morirse Zamora erre en la geografía 
hasta llegar al puerto del Castillo Maldito
y pasar por palenque dejando en la Rotunda 
otro giron de vida y una esperanza mas.

En octubre mi bandera fue pueblo,
fue insignia contra el Perro de Guiria
y en el enero púnico de los pactos infames
otro crespón de luto coloque en mi blasón

Nuestro pueblo ha vivido de traición en traición
siguiendo a los caudillos que despiertan su mente
y luego la adormecen con las nuevas traiciones.

Asi aparecen los nombres de miles de inconformes
que los hombres conformes anotan en las listas de presos
y el valor de los pueblos llora en las celdas sucias
por los ojos sagrados de los presos con honra.

Mas yo se que los pueblos se harán sordos un día
al hipnótico ritmo del sàtrapa de turno
encendiendo las teas de las revoluciones
y todo el orden viejo rodarà con los ìdolos
que el hombre xplotador creo para engañar
y chupar de los hombres la sangre del futuro

Hermano campesino:
La tierra que trabajas sera tuya ese dìa
porque tu la has pagado con hijos y sudor
porque el surco que labras serà un surco tan grande
que la libertad entera podrá mirarse en èl

Hermano proletario:
Tu que siempre sazonas tu trabajo con llanto.
Tu que sufres al ritmo de la maquina extraña
que inclemente en el fondo 
de esta tierra que es nuestra
busca como robarnos.
Tu que sufres con hambre por el pan de tus hijos
el diario batallar
te ofrezco mi bandera, mi esperanza futura,
mi fe en la libertad de cinco continentes.

Mujer universal, madre dl mundo,
que le cantas la nana a los hijos de sueño,
dales junto a ese néctar que procura la vida
una canción vibrante que de ritmo a tu canto
con la palabra hermosa que reclama igualdad.
Enséñale a tus hijos, en el amor del orbe
que nacemos iguales, seres sin latitudes
de la misma labranza de tu surco sagrado.

Hermano campesino, hermano proletario,
esperar ese día en que hermosas banderas
brillaran como el sol
y podamos decirle al hermano maestro:
Te dejamos los hijos, siembra en ellos
igualdad y justicia, la ciencia y el trabajo
para que Venezuela recoja hombres enteros.

Y asì, ronca la voz, diáfano el canto ,
el Viejo Abanderado nos dejo su himno de futuro
para que lo entonaran las gargantas sin velos
y nos dejo en las manos la bandera impoluta,
la mas libre bandera que flameara jamas,
la bandera sagrada de la revolución

PAL CHAMAROC
Enero de 1965