y mis besos volaron distancias infinitas
no pude conformarme con tan solo sentirte
dibujando tu nombre con la luz de mis ojos
Esta noche de luna que te ha extrañado tanto
Soné que te quería, soné que me querías
Con mil caricias tiernas y mil besos de fuego
he calcado tu cuerpo con las ondas del mar
Cada palabra tuya son tus labios que vuelan
y tus ansias que tiemblan al ritmo del amor
de encuentro inevitable de mi sangre en tu sangre
al perderse en el tiempo la llave del temor
Venceremos lo real de este miedo desnudo
con nuestra ofrenda libre de piel imaginada
en un acto en que surja la pasión desatada
en el tacto incluyente de mi sol en tu luna.
Pal Chamaroc
