Te describí vegetal en mis delirios. 
Rondando en el araguaney de tu cabello,
hundiéndome en las uvas de tus ojos,
bebiendo en la rosa roja de tus besos
La larga caña de tu cuello esbelto
como es el corazón de los palmitos.
Los melones turgentes de tu pecho
con el néctar dulzón de flores plenas
La orquídea de tu sexo palpitante
se abrió al fragor de mi febril intento
y rodo entre tus juncos, tambaleante,
un manantial de jugo de limones
Pal Chamaroc