viernes, 11 de enero de 2008

DEL DOLOR DE LOS DOLORES: EL VIVIR SIN ALEGRIA



Es tan solo mi canción una esperanza que muere,
es una ola que hiere la piedra de un malecón.
Es piedad de aquel que entrega una limosna a un mendigo
y luego le dice: Amigo, reza a Dios y por mi ruega.
Es la ansiedad del camino de llegar a donde llega,
o es viento de mar que siega la ilusión de algún marino.

Cuando me ahogan las penas canto para no sentir
y robando otros dolores miro a los míos morir.
Y me adueño del dolor de tantos y tantos hombres
que no tienen un fulgor para adornarse sus nombres,
del dolor de las arenas que están a orillas del mar
y tienen las ondas penas de no formarse y fluctuar.
Del dolor del desterrado que esta lejos del terruño.
Del dolor de la mujer que va por el mal camino
y siente que tantos hombres le pisotean el destino.
Del dolor de aquellas flores que solo ven luz un día.
Del dolor de los dolores: el vivir sin alegría


Y si existe algún mortal que cree morir de dolor
que solo mire al coral cuando pierde su color,
que solo mire hacia el cielo cuando comienza a llover
o lo que sufre una madre cuando su hijo va a nacer.

Y así robando dolores se van muriendo lo míos
como se mueren los valles cuando los copan los ríos.
Pal Chamaroc