viernes, 26 de octubre de 2007

UN RAMO DE ROSAS


Simplemente quise decirte con las rosas
un millón de palabras calladitas
de preciosos tesoros escondidos
en el fondo de un alma que te busca.

Pues lo mejor que mi mirada ha visto
es la luz que emana de tus ojos
que he recibido al tener un sueño
donde un arpegio se fundió de rojos

Quizá cuando respondas al llamado
de petalos azules y encarnados
con la gala inusual de una palabra
yo solo aspire a recibir el cielo
de tu mano tendida y tus sonrrojos

Si en un rayo llegaren peregrinas
en la gala inusual de tus palabras
mi alegría y mi pena coronadas
con un gracias que retorno presto.