Al primer despertar de tus antojos
un dios aparte, forjador del anhelo
dejo dos luceritos en tus ojos
y guirnaldas de flores en tu pelo.
Muchas veces pasaste por la vida,
muchas más pasaras y sentirlo,
pues del tiempo serás la consentida
y seguirás igual sin tú pedirlo.
Un ajo más de luz hay en tus ojos
y solo el conocerte, saber que no hay jamás,
es el mejor regalo que me ha dado él destino
así no vuelva a verte o a verte nada más.
Pal Chamaroc
un dios aparte, forjador del anhelo
dejo dos luceritos en tus ojos
y guirnaldas de flores en tu pelo.
Muchas veces pasaste por la vida,
muchas más pasaras y sentirlo,
pues del tiempo serás la consentida
y seguirás igual sin tú pedirlo.
Un ajo más de luz hay en tus ojos
y solo el conocerte, saber que no hay jamás,
es el mejor regalo que me ha dado él destino
así no vuelva a verte o a verte nada más.
Pal Chamaroc
